viernes, 9 de marzo de 2012

GATOS ( de la antología Leyendas Urbanas. Fotografía de begoña casáñez clemente)

david de san andrés
En nuestra casa
no se tira la comida
aunque tampoco
se obliga a nadie
a que rebañe con pan
el plato
Ahora bien
como iba diciendo
en nuestra casa
no se tira la comida:
las sobras la echamos
en un envase de cartón
de leche con un poco
de leche
y más tarde
cuando ángeles
sale de casa
para ir a trabajar
se lo baja
y se lo sirve
a los gatos callejeros
que nos protegen
de los demonios de la noche
y que ya están
esperando
también esa noche
a la salida del portal
los gatos callejeros
la están esperando
pero ella se disculpa:
no: hoy no tengo nada
para vosotros: lo siento:
lo siento mucho
Los gatos entonces
levantan más la mirada
y la dirigen
hacia la luz
de mi ventana
hacia mi
les digo que un segundo
y les hago señas con las manos
para que entiendan
-lo entienden de sobra-
que esperen un segundo
que no deben moverse da hí
que ahora vuelvo:
de la nevera
de un paquete ya empezado
saco unas salchichas
las corto en cachos
me asomo a la ventana
y se las arrojo
luego hago lo mismo
con un filete de lenguado
que sobró de ayer:
me asomo y se lo tiro:
después cierro la ventanta
no nos engañemos
que conste
que no hago ésto
por amor a los animales
por amor a los gatos:
hago ésto
por agradecimiento:
yo también sé
lo que es estar
en la calle.
( De la antología Leyendas Urbanas )

2 comentarios:

  1. Cuando se ha estado en la calle, se conocen todos los muros y todos los fríos que resbalan por sus piedras. Uno sabe de gatos y de tejados, de vecinas que se desvisten a la luz de las velas y de platos de leche y pan mojado que, según cuentan las leyendas, se acaban los gatos para que se muera el hambre. Pero yo he visto mendigos con los labios blancos...

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  2. Gracias por tu comentario. Un saludo

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