sábado, 24 de marzo de 2018

EL PURA SANGRE


                                                              

                                                                            
                                                                             






                                                                  EL PURA SANGRE



Abrir los ojos cada mañana, se había convertido para  Baltashar Morgan, en el verdadero castigo a su delito.

Condenado a  pena de muerte por magnicidio, cometido en la persona del Gobernador General del diminuto país fondeado entre las transparentes  aguas del Caribe y las del ponto Atlántico, esperaba el día de su ejecución, pendiente de algunas firmas protocolarias, que según ascendían de nivel en el organismo de poder, simultáneamente adquiría irrevocabilidad y certeza.

Le despertaba el neutro acero de las puertas cuyo sonido producía un eco siniestro de entremundos, e inmediatamente el olor a azufre, procedente de Sulphur Springs, recobraba presencia, devolviéndole a la  realidad velada por el sueño.

Eran tres los reos que debían pagar con la vida aquel crimen. En sendas celdas próximas a la suya, aguardaban la rotunda firma, dos hombres a los que apenas concocía, pero que habían sido coautores del mismo crimen.

Uno de ellos, Airam García, llamado el brujo entre los miembros del grupo, por la sabiduría chamánica que había adquirido de sus ancestros, comenzó a gritar cuando apenas dadas las ocho,  el intolerable chirrido del carro del desayuno hizo su aparición en el corredor. Súbitamente un desconcertante revuelo modificó la inercia de la pestilente mañana.

Durante la noche, el brujo, había roído sus dedos pulgares hasta descarnarlos.

Para la diez de ese mismo día estaba prevista  la rúbrica absoluta del flamante Gobernador General, tras la cual, ninguna súplica fecundaría. Éste, que montaba a caballo desde el alba, se soñaba un Cesar en el anfiteatro de su mefítico imperio. Cabalgaba al galope cuando un rayo espantó a su Pura sangre, que lo tiró al suelo entre relinchos y no detuvo su carrera, rebanándole el pulgar de la mano derecha, que de alguna inconcebible y oscura  manera, se había enganchado en una argolla de la brida.

La firma fue pospuesta Sine die.



begoña casáñez clemente
(fotografía de begoña casáñez clemente)

viernes, 23 de marzo de 2018

INECUACIÓN

                   





                     

                                                                               



 PRINCIPIO DE INCERTIDUMBRE



Cuando estoy contigo

en esta casa tuya,

siempre hay un instante inconcreto,

en el que como el gato de Schrödinger,

estoy muerta y viva

al mismo tiempo.




begoña casáñez clemente






miércoles, 21 de marzo de 2018

ADVERTENCIA MIRANDA

                                                      
               


                                                                           








                                                           ADVERTENCIA MIRANDA




Entre el inspector y el detenido:


- ¡Yo no hice nada!. ¡Soy inocente!.

- Si quiere puede guardar silencio, porque cualquier cosa que diga será utilizada en su contra en un tribunal de justicia. Tiene el derecho de hablar con un abogado. Si no tiene dinero, el estado le proporcionará  uno.  ¿Le han quedado claros los derechos previamente mencionados?.

- Pero, ¿cómo van a usar en mi contra mi inocencia?.

- Yo ya le he advertido.



En el juicio, por falta de pruebas y la inconsistencia de la testigo, no se pudo condenar al detenido, por el asesinato a navajazos de cuatro miembros del equipo de seguridad del estadio, cuando estos reunidos antes del comienzo del partido, debatían en el vestuario sobre la estrategia a seguir.

- ¡Soy inocente!... ¡Soy inocente!... ¡Soy inocente!.. - mantenía entre sollozos y gritos el acusado, desobedeciendo la cada vez más encolerizada  orden del juez de guardar silencio, quien poniéndose en pie habló y dijo:

-  El acusado Amaranto Recofski Salinas, es declarado inocente  del delito de asesinato, y condenado a dos años de prisión por desacato, cometido contra un funcionario público en el ejercicio de su labor.


Entre el inspector y el detenido:

- ¿Te lo advertí, o no te lo advertí?- apostilló el inspector al oído de Amaranto, al que había detenido hacía dos años, en los alrededores del estadio municipal.

- ¡Yo no hice nada! ¡Soy inocente!.

- Si quieres puedes guardar silencio, porque cualquier cosa que digas será utilizada en tu contra en un tribunal de justicia. Tienes el derecho de hablar con un abogado. Si no tienes dinero, el estado te proporcionará  uno.  ¿Te han quedado claros los derechos previamente mencionados?...



begoña casáñez clemente
(fotografía de begoña casáñez clemente)

martes, 20 de marzo de 2018

GOFED

                                                                       





                                                                        








                                                                       GOFED
                                                                  



                                                                        PRÓLOGO
 

La historia en prosa que a continuación narro, no tiene la intención de ser educativa, ni un medio para la recopilación de adeptos  a la causa. Lo que tal vez busco con su divulgación,  es un reconocimiento a la creación literaria, que probablemente no me corresponda, pero que no puedo evitar pretender. Así que, de alguna manera, me sitúo en la posición de traidora a una de mis dos pasiones,  para volcar mi dedicación en la otra, esta de escribir, mucho más  oculta, por la vergüenza que me supone la intromisión en labores profesionales que por su falta de diplomaturas, reciben avalanchas de arribistas como yo, con elevadas percepciones de sí mismos. Tal vez el hecho de girar durante ya hartos años, sobre la misma órbita, contribuya a mi visión egocéntrica de la realidad. No pretendo, como digo, aleccionar o posicionar, tan solo desplegarme ante  posibles lectores, que, pacientes unos, curiosos otros, sean capaces de llegar al punto final de este, espero entretenido relato.                                          





                                                                                                             
                                                      LA PUERTA GIRATORIA



- No te reconocía.

- Ibas como absorta.

- Si, procuro ir siempre así. Además hoy me he puesto tapones en los oídos.

- Pero ¿porqué?.

- No soporto los ruidos que hay en las calles.

- Si, es verdad. A veces yo también me  llevo sustos tremendos por golpes inesperados.

- De todas formas, limpiaré las gafas para ver un poco mejor.

- Bueno.

- ¿ Qué tal todo?.

- Bien.

- ¿ Los niños?.

- Bien,  muy bien.

- Me alegro. Bueno...Adiós.

- Adiós...Adiós.


Beatriz y Begoña, se encontraron en una calle que salía del mar, altos los edificios y la iglesia próxima, que había hecho de cuello de botella,  por lo que no les quedó más remedio que decirse algo. 
Hacía seis años, habían sido, lo que podría llamarse compañeras, pues por razones arduas de explicar, que no son el motivo de esta breve historia, se vieron compartiendo sus tardes. Tardes enteras. Esto había sucedido, no durante un verano, o un invierno especialmente frío, sino durante mil seiscientos cuarenta y tres días, - enseguida el lector,  sabrá dividir y agrupar esta cantidad de jornadas. Incluso valorar en salario la pérdida de tiempo de ambas mujeres-, que ahora, casi no se reconocían en las calles estrechas.

Siempre, en realidad, habían sido partículas que flotaban en flujos* diferentes,  de diferentes órbitas*. Beatriz vagaba dejándose llevar por una más recoleta y conocida y por ende, más amable y segura. Begoña, gravitaba por otra más excéntrica y peligrosa. De manera que, aunque hubiesen estado sentadas frente a frente, siglos o eternidades, habría sido suficiente después,  un breve periodo de alejamiento,  para que cuando, sus respectivas elipses* las hiciesen coincidir, solo fuesen capaces de cruzarse unas cuantas palabras huecas.

Este tipo de acoplamientos duran unos segundos. Rápidamente, la sonrisa comienza a borrarse en la nebulosa de la distancia, que van añadiendo los pasos que se alejan a la par, en sentido contrario.

Recuerdan estos encuentros, a los producidos en las desacostumbradas puertas giratorias, propiciatorias de saludos rápidos y correctos, acompañados de un gesto amable,  que no te comprometerá a iniciar una conversación indeseada, pues las incorregibles direcciones a seguir están claramente resueltas.

Tal vez  en unos años, podamos al menos saber, el origen de estas desconexiones. Por ahora solo puedo lamentar no poder ser más precisa  en  este tema, pues  G.O.F.E.D ( Giros Orbitales de los Flujos Elípticos Dimensionales),  aún no ha sido clasificada como ciencia, y por lo tanto,  los estudios en esta materia  se dilatan en el tiempo, al no disponer de fondos, ya que mantenemos abierta la investigación gracias a aportaciones particulares, la mayoría de las cuales las hacemos los propios fundadadores, amén de unos pocos interesados.
Se  especula, eso sí,  con la idea de que estos giros sean puramente azarosos. Esta teoría, tiene cada vez más seguidores,  aunque en total el número de adeptos,  tanto a esta,  como a la que  defiende que, son producidos por impulsos metagnómicos, una especie de energía que de forma inconsciente, canalizamos, es, he de reconocerlo, pequeño.

De cualquier forma,  sea cual sea la teoría  elegida,  siempre cabe la posibilidad, de que un día, Beatriz y Begoña,  vuelvan a encontrarse,  porque  sus carruseles* se refrenen, al rozarse unos segundos  sus anillos más externos , y tengan de nuevo,  la oportunidad incómoda,  de volver a decirse adiós.
                                                                    



                                                                      FIN







*Carrusel : Utilizamos la palabra carrusel, para referirnos  a las órbitas sobre las que giramos y nos desplazamos.

*Flujo: Utilizamos la palabra flujo, para definir, las corrientes que se forman al unirse las nebulosas gravitatorias idénticas, que se absorben entre sí, formando una sola.

*Órbita: Utilizamos la palabra órbita, para definir la trayectoria que recorren  los carruseles sobre el flujo,  que girando sobre sí mismos, se desplazan alocadamente dentro de un espacio que llamamos, La Vacuidad.


*Elipse: Utilizamos la palabra elipse para referirnos a la órbita,  según la forma que describe su recorrido.



begoña casáñez clemente
(fotografía de begoña casáñez clemente).

lunes, 19 de marzo de 2018

Y VIO DIOS QUE ERA BUENO


                                                                       




                                                                         






                                                     Y VIO DIOS QUE ERA BUENO


Tal vez solo seamos  el fruto de un mal sueño, de un Dios que se ha dormido creando el universo.

Seis días de trabajo constante manipulando producto cósmico, implica un peligro tan grave, que ni siquiera Dios está libre de estrés al mangonearlos a su capricho. Tanto hidrógeno y helio, óxigeno y nitrógeno, tanto neón ; fotones, neutrones y protones, tanta fusión y la temida fisión.

Es de locura pensar en el cansancio después de tal estado de concentración. Así que puede ser que se haya dormido y nos esté soñando.

Tal vez cuando despierte, piense que no merece la pena dejar que destruyamos SU OBRA.



begoña casáñez clemente
(fotografía de begoña casáñez clemente)


sábado, 17 de marzo de 2018

ME NEGARÁS TRES VECES

                                                               


                                                                               
                                                                             


                                                        ME NEGARÁS TRES VECES



"De cierto te digo que tú, hoy, en esta noche, antes que el gallo haya cantado dos veces, me negarás tres veces".


No solo se mata recibiendo monedas o hendiendo el puñal. La negación es un fraticidio no legislado que se comete con impunidad en todo momento, y deja a la víctima sin pasado, y por tanto, sin futuro.


"No conozco á este hombre de quien habláis. Y el gallo cantó la segunda vez".



begoña casáñez clemente
(fotografía de óleo de begoña casáñez clemente).